Mizuki
Nacido bajo la sombra de la desgracia, Mizuki hará lo que sea para librarse de su maldición y convertirse en el dueño de su destino.
Apoyo
Sobreviviente
Tokio, Japón (antes), Kanezaka, Japón (ahora)
9 abr (Edad: 22)
Habilidades
Guja espiritual
Proyectil que rebota e inflige daño a los enemigos.
Kasa sanador
Arroja tu sombrero para que rebote entre tus aliados y sanarlos.
Vincular alma
Lanza una cadena contra el enemigo y entorpece su movimiento.
Retorno a katashiro
Salta hacia adelante, lo que aumenta tu velocidad de movimiento. Reactiva la habilidad para teletransportarte de regreso.
Santuario kekkai
Crea un santuario que cura a los aliados que están en su interior y absorbe los proyectiles enemigos que lo atraviesan.
Aura curativa
Sana a los aliados cercanos. El efecto se potencia al infligir daño o sanar a otros objetivos.
Puedes configurar en el juego las teclas predeterminadas de PC que aparecen abajo.
Ventajas
Desbloquea mejoras en plena partida para superar a tus adversarios y dominar la batalla. Cuando el combate se intensifique, elige habilidades que cambien el curso de la batalla para ampliar el poder de tu héroe y desarrollar tu estrategia en tiempo real.Ventaja menor
Manantial
Alma revelada
Ventaja mayor
Retorno resonante
Paso Rápido
Puedes configurar en el juego las teclas predeterminadas de PC que aparecen abajo.
Historia
Mizuki Kawano creció en medio de circunstancias desafortunadas, creyendo que estaba maldito. Después de ser acogido por el clan Hashimoto a una temprana edad, encontró consuelo en Toshiro Yamagami, un herrero cautivo que se convirtió en su mentor. Armado con una kusarigama de ánima y enviado a infiltrarse en los yokai de Kanezaka, Mizuki está decidido a forjar su propio destino.
Mizuki Kawano nació en Fukuoka bajo la sombra de la desgracia. De bebé, estuvo rodeado de tragedias inexplicables: sus abuelos fallecieron antes de su tiempo, y su madre se ahogó en un accidente impensado. Su padre, perturbado por la racha de mala suerte, estaba convencido de que su linaje estaba "maldito". Todas las noches, Mizuki escuchaba historias de los espíritus malévolos que perseguían a la familia.
Cuando la salud mental del padre empeoró, huyó con Mizuki a Tokio en un intento desesperado por "escapar de la maldición". Gastó hasta el último centavo que tenían y pidió préstamos al clan Hashimoto para comprar amuletos de la suerte, exorcismos y cualquier cosa que pudiera espantar la mala suerte. Sin embargo, el destino tenía otros planes: finalmente, él también apareció muerto, y Mizuki quedó solo.
A los nueve años, Mizuki heredó la deuda de su padre con los Hashimoto y la creencia de que sería la próxima víctima de "la maldición". Pero uno de los ancianos del clan se interesó en el niño, pues vio el potencial que tenía, en vez de considerarlo un obstáculo. En una sorprendente demostración de piedad, los Hashimoto ofrecieron perdonarle la deuda a Mizuki a cambio de su lealtad a la organización. Mizuki, sin tener a dónde ir, aceptó su destino. Creía que, si se resistía como su padre lo había hecho, podía reavivar la maldición. En un principio, como era demasiado joven para participar de las actividades criminales, generalmente se quedaba en el fuerte junto a Toshiro Yamagami, un herrero cautivo famoso por fabricar armas de ánima. Cuando Mizuki tuvo edad suficiente para trabajar para el clan, fue la bondad de Toshiro la que lo ayudó a encontrar el equilibrio en su dura vida.
Cuando el clan le asignó la tarea de infiltrarse entre los rebeldes yokai de Kanezaka, Mizuki le pidió a Toshiro que lo aconsejara una última vez. Si bien no deseaba embarcarse en una misión en la que quizás tendría que lastimar a inocentes, seguía temiendo a los ancianos y la maldición, tanto que apenas podía pensar en abandonar sus responsabilidades. Toshiro reconoció la lucha interna de Mizuki y le entregó un último obsequio: su propia kusarigama de ánima, un símbolo de cuánto confiaba en el poder de Mizuki para controlar su propio destino. Toshiro lo animó a seguir su propio camino en la travesía que le esperaba, alentándolo a buscar su lugar en el mundo.
Ya en Kanezaka, Mizuki ha logrado unirse a los yokai, pero aún lo atormenta la duda: ¿cumplirá con el deber del clan o protegerá a sus nuevos amigos? Solo el tiempo dirá si podrá seguir incógnito y decidir a quién le debe su lealtad.



