Shion
Antaño una ómnica cautiva del clan Hashimoto, Shion ahora es su anciana más infame y se ha transformado en un temible icono de odio.
Daño
Flanqueador
Tokio, Japón
9 sept (Edad: 28)
Habilidades
Pistolas Kira
Pistolas de ánima de fuego rápido.
Ejecución
Dispara una salva con forma de X. Mantén presionado para contener la dispersión.
Vuelta salvaje
Acelera el motor. Vuelve a activar para bajarte y lanzar la moto hacia delante.
Evasión
Corre y obtiene exceso de salud brevemente
Satsuriku
Avanza a toda velocidad 3 veces en medio de una lluvia de disparos.
Las teclas predeterminadas de PC que aparecen a continuación se pueden configurar en el juego.
Ventajas
Desbloquea mejoras en plena partida que te permitirán superar a tus rivales y dominar cualquier combate. Elige las habilidades que cambiarán las tornas en plena acción para desatar todo el poder de tu héroe y desarrollar tu estrategia en tiempo real.Ventaja menor
Instinto de supervivencia
Máquina X
Ventaja mayor
Repostar
Caras de la muerte
Las teclas predeterminadas de PC que aparecen a continuación se pueden configurar en el juego.
Historia
Una ómnica despertada en un mundo de dolor. Shion obtuvo consciencia en mitad de una zona de guerra. Aunque la Crisis había terminado, el sufrimiento de Shion siguió cuando la capturaron los Hashimoto y la convirtieron en una glorificada máquina de entrenamiento de combate. Tras años de cautiverio dedicados a aprender las debilidades de sus captores, consiguió liberarse y los asesinó a todos para hacerse con su poder. Viviendo su nueva vida al máximo, Shion se ha transformado en algo inquietante y peligroso. Ahora existe en el espacio entre la humana y la máquina... y hará lo que haga falta para mantener el control.
En muchas partes del mundo, el Despertar dio lugar a un alto el fuego pacífico, pero en Tokio el terror y la confusión solo provocaron más conflicto. El propio Despertar de Shion estuvo marcado por gritos y disparos mientras se abría paso entre las víctimas de la guerra. Conocedora únicamente del peligro y la muerte, Shion huyó de las ruinas del conflicto y siguió luchando.
Shion sobrevivió durante semanas en las calles, sumida en el miedo, matando a cualquiera con quien se cruzaba. Mientras tanto, la tensión y el resentimiento definían la relación entre ómnicos y humanos en Tokio, y las bandas locales tomaron las calles para maltratar y cazar ómnicos en nombre de su propia «justicia». Finalmente, uno de estos grupos criminales, los humanos que acabarían fundando el clan Hashimoto, derrotaron a Shion y la apresaron.
En lugar de matar a Shion, los Hashimoto vieron en ella una oportunidad para ganar poder. Decidieron entrenarse contra ella y perfeccionar sus técnicas de combate. Si los Hashimoto iban a convertirse en la hoja más mortífera de Tokio, Shion sería el acero contra el que afilarse: una asesina con precisión mecánica pero con una chispa consciente e impredecible. Para Shion, la guerra continuaba, cruel e implacable. Pero en secreto, Shion se contenía, reprimía sus golpes y aprendía las debilidades de sus captores con la esperanza de superarlos algún día.
Durante todo ese tiempo, Shion solo pudo ver pequeños destellos del mundo exterior. Maltratada por los Hashimoto, no se veía a sí misma como una ómnica, sino como algo «inhumano», y apenas tuvo oportunidad alguna para desarrollar un sentido de identidad. Shion había dejado de temer a sus captores tiempo atrás. La violencia, como una constante, casi se había convertido en un consuelo, pero necesitaba creer que había algo en la vida más allá de la supervivencia. Si deseaba algo, era liberarse de su cautiverio y castigar a quienes la mantenían encerrada.
Con el tiempo, los captores de Shion, ahora venerados ancianos del clan, se volvieron complacientes y bajaron la guardia en su presencia. Shion vio su oportunidad y escapó, dejando un rastro de muerte a su paso que culminó con el asesinato de los cuatro ancianos Hashimoto. Por fin, Shion tenía el control de su propio destino. No dudó en aprovechar su oportunidad para hacerse con el poder, creó un quinto asiento en el consejo de ancianos para sí misma y obligó a aquellos a quienes perdonó a luchar por el derecho de gobernar a su lado.
Con su nueva riqueza y poder, Shion se transformó a sí misma, modificó su chasis para adaptarlo a sus deseos y creó una máscara destinada a infundir terror. El resultado fue algo inquietante: ni humana, ni ómnica, ya no pertenece a ningún mundo salvo al que ella creó para sí misma. Shion vive la vida al máximo y lleva una vida de excesos en la que se entrega a la moda, los amantes y las motos personalizadas. Entre los Hashimoto, el sangriento ascenso de Shion sigue muy presente y su gusto por el castigo es algo comúnmente temido. Como demostración de poder, Shion obligó a Toshiro Yamagami, un armero encarcelado por los Hashimoto, a forjar para ella un par único de pistolas de ánima. Con estas nuevas armas y el respaldo de Vendetta, el dominio de los Hashimoto sobre Tokio está prácticamente asegurado.
Tras enviar a su estoico aprendiz, Mizuki, a una misión de infiltración dentro de los Yōkai, Shion intensificó la presión sobre Toshiro y le obligó a fabricar más armas para Talon. Sin embargo, sus planes se vieron frustrados cuando Overwatch, con la ayuda de Mizuki, interceptó el envío y organizó un asalto contra la fortaleza de los Hashimoto. Mientras Mizuki se enfrentaba a Shion, Overwatch y los Yōkai consiguieron rescatar a Toshiro de su cautiverio y destruyeron la forja de ánimas de la fortaleza. Tras perder la lealtad de Mizuki, el favor de Vendetta y a su principal proveedor de armas, Shion busca aferrarse desesperadamente al poder que le queda. No obstante, siempre ha sido una superviviente nata, y este revés para los Hashimoto no la detendrá.



